![]() |
|
||||
|
| Home > Revista Alcione > Conversando con Fernanda > Cuarto Camino |
Cuarto CaminoSeguimos el Cuarto Camino: el Camino del Hombre Despierto. Gurdjieff decía: “Yo lo llamaría el Camino del Hombre Astuto: el que toma lo que le sirve donde lo encuentre…” Por ello, nosotros procuramos mostrar un abanico de posibles caminos de evolución que conduzcan al crecimiento personal. Nos preocupamos de no destacar alguno en especial. Es el lector quien debe elegir. Para eso le proporcionamos todos los antecedentes que estén a nuestro alcance en relación a una doctrina determinada. Estamos conscientes que tenemos visitantes de distintas tendencias espirituales. La finalidad encubierta es promover diálogos entre ellos en los que cada cual esté dispuesto a escuchar y esforzarse en comprender el punto de vista del otro. No significa adherirse incondicionalmente a lo expresado por el interlocutor, renunciando a las propias convicciones. Al contrario, serviría para enriquecer esas amadas convicciones, ampliándolas con nuevos enfoques que nos llevarían a una coherencia y aproximación con otros ámbitos insospechados del pensamiento espiritual. Nos sentimos inclinados a encasillarnos en juicios, prejuicios y creencias que hacen miope nuestra comprensión. Cuesta tomar una distancia objetiva que nos permita apreciar y cuestionar lo que hasta ese momento dábamos por supuesto. Escuchar en forma receptiva opiniones nuevas es como abrir las ventanas para que entre un poco de aire fresco. Es posible que vuelen algunos papeles apolillados olvidados en los rincones de nuestra habitación mental. En la segunda mitad del siglo XX, hemos podido ser testigos del fructífero diálogo entre la Iglesia Católica y las religiones orientales, en especial el Budismo y el Vedanta. Notables sacerdotes católicos, como Thomas Merton, William Johnston, Hugo Enomiya Lassalle, Anthony de Melo, entre otros, han publicado libros donde estudian estas religiones con imparcialidad y comprensión. Se han efectuado seminarios conjuntos entre connotados representantes de estos distintos caminos espirituales. Con buena voluntad, se llega a la conclusión de que son más las similitudes que las diferencias. Otra de las ventajas de estos diálogos es que sirven para flexibilizar y aflojar nuestros esquemas mentales y nuestros condicionamientos adquiridos cuando éramos demasiado jóvenes para juzgar con criterio si eran adecuados o no para nuestro ulterior crecimiento. Al liberarnos de estos fardos que transportamos sobre nosotros sin calificarlos, nuestra mente puede recuperar esa disposición creativa que tuvimos cuando niños. Podemos mirar la vida y las personas con ojos nuevos, descubriendo circunstancias y rostros que estaban allí desde siempre, pero que habíamos dejado de ver. Podemos sentir que nuestra existencia es una aventura fascinante y que aun quedan muchos territorios, dentro y fuera de nosotros, por explorar. Fernanda |
| Santiago de Chile, Teléfono: (562)2052364 email: editor@alcione.cl |